El gran negocio de las impresoras

Uno de los triunfos de cualquier fabricante o distribuidor es el de encontrar un producto o servicio que vez tras vez se necesite y genere un ingreso indefinido.

Estos productos o servicios pueden cubrir una necesidad real o creada. Como ejemplo de las primeras están los productos de la canasta básica. Todos necesitamos comer y asearnos.

Dentro de las segundas podemos establecer las nuevas tecnologías que día a día se nos presentan y ofrecen, creando una necesidad que antes no se tenían.

Para presentarlas se llegan a utilizar métodos de mercadeo que nos obligan (literalmente) a comprar el producto. Uno de los más efectivos es ofrecer el medio por el cual se utilizará el consumible ya sea gratis o a un precio por debajo del costo. Ejemplos de esto son:

  • La Standard Oil. Para impulsar el mercado de keroseno en China, regalaron o dieron a un precio bajo cerca de 8 millones de lámparas que utilizaban este combustible. Teniendo las lámparas y habiendo creado una necesidad en la población china, estos comenzaron a consumir un producto que antes no utilizaban.
  • Gillette y  las maquinillas de rasurar. Una de sus promociones en sus inicios (y que de hecho aún utilizan de vez en vez) era obsequiar la maquinilla con la compra de un paquete de hojas de rasurar desechables. De esta manera el comprador probaba su producto y seguía consumiendo su producto.
  • Artistas y celulares. Algunos celulares llegan a ofrecer contenido musical original o exclusivo precargado en la compra de ciertos modelos, de esta manera, utilizando el arrastre del artista, consiguen promocionar y aumentar su venta.

Las impresoras como medio para vender la tinta

Un producto que en la actualidad utiliza este método de promoción es el de las impresoras. Se llegan a promocionar impresoras a un precio ridículamente bajo y una vez que la tenemos en nuestro poder debemos de estarla alimentando del verdadero producto que se nos esta vendiendo: la tinta.

Hace un par de años compre una impresora para complementar la computadora portátil que acaba de adquirir. Me decidí por una Epson© C92 que conseguí a un precio razonable… y ahí empezó la historia de un barril sin fondo.

Obvio, al ser mi primera compra de ese tipo me fije en que incluyera el cable USB, que fuera de cartuchos independientes para cada color y que fuera un modelo relativamente reciente para tener el apoyo y servicio necesarios por más tiempo. ¡Oh sope e ingenuo de yo!

En lo que no me fije fue en el costo, la disponibilidad, características técnicas y duración de las tintas para esta impresora:

  • Costo: En aquel tiempo era de 120.00 por cartucho.
  • Disponibilidad: De Ripley, cuando necesite comprar mi primer cartucho ¡no tenían! Y estamos hablando del Office. Tardaron más de un mes en tenerlos.
  • Características técnicas: Contenido de tinta 5ml, con chip que no solo sirve para comunicarse con la impresora, sino que también le indica si es original y el momento en que está baja y ocupa reemplazarse (más de esto en la siguiente entrada).
  • Duración: Tinta de color 390 páginas y negro 180 (Jajajajajajaja, como no).

Las impresoras son bastante útiles, pero al igual que un auto, hay que considerar todos los gastos que se deben de hacer una vez adquirida. En la siguiente entrada voy a hablar de algunas de las técnicas utilizadas por los fabricantes para hacer que compremos más tinta y no solo eso, que se las compremos únicamente a ellos.

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